La hoja en blanco

Yo no creo en el destino.
Me da miedo.

Me da miedo entregarme a las circunstancias de una determinada trazabilidad, bajar los brazos porque ‘esto es lo que hay’ o vivir de lo que tiene que ser. No quiere decir que me baje de la vida, solo me bajo de la vida que otros quieren que viva, modelada por lo que ‘tiene que ser, será’.

Cuando tragas agua por ir a contracorriente, no te vuelves pez, no te salen branquias. Solo aprendes a no agarrarte a la primera rama que encuentras, aunque vayas acantilado abajo.

Hoy tengo menos sueños que ayer, pero los que tengo los sostienen unos cimientos que nacieron del barro, modelados por mis errores, acompañados por las ramas que no agarré y sazonados por los caminos que elegí, aunque me equivocara.

Soy de los que piensa que una hoja en blanco es una historia difícil de contar. Que si la escriben otros por ti, no es tu historia. Si no tiene tachones, mala caligrafía o restos de comida, es porque es posible que nos haya faltado la emoción de lo inesperado, ese riesgo que es perfecto.

Hoy, llego a los días con un cuerpo cada vez más rígido y menos flexible, una barba más amarilla, una mirada más cansada que no derrotada. Y sigo sin ser pez, solo alguien que pasea por los ríos.

A las personas que amo,
a mis compañeros de viaje,
a todo lo que queda por sentir.
¿Qué tenemos para hoy?.

Gracias, siempre.
Con amor.

©Eloy Cánovas

Belleza interior

¿Por qué buscamos tanto fuera lo que ya tenemos?, hablo de belleza, de gustar. No me refiero a unos abdominales definidos, para eso siempre hay tiempo. Hablo de lo que tan difícil es cubrir si no lo eres, si no lo trabajas, si no empiezas por ti.

No busques más fuera lo que empieza contigo. Lo que encuentres en el fondo, está por encima de la superficie. Le dieron la vuelta sin tu permiso, para venderte una falsa felicidad que corre más que tú.

✔️Olvídate de la felicidad y empieza a disfrutar de las pequeñas alegrías.
✔️Sé buena persona, pero no se lo cuentes a nadie.
✔️Sé honesto/a contigo mismo, quítatelo todo menos lo que eres.
✔️Abraza lo que no puedas explicar, no puedas justificar, no puedas dejar de querer.
✔️Dí ‘te amo’ más veces, a solas también.
✔️Vive sin prisas a una velocidad de crucero.
✔️Acuérdate de ti tanto como de los demás, se nos olvida.
✔️No guardes rencor, envejece, mucho.
✔️Di no cuando quieres decir no, es realmente liberador.
✔️Y hablando de libertad, naciste libre. No busques más lo que ya eres.

Piensa que si eres completamente feliz, no desearás nada más en tu vida, será tu muerte. Ese ideal de la felicidad está acabando contigo.

Todo lo que coge forma dentro,
es la belleza que se manifiesta fuera.

©Eloy Cánovas

Qué sabrás tú.

Estoy cansado de gurúes y expertos del amor.
De quienes te dicen qué anida en tu estómago, si mariposas, espinas, libélulas o qué saben ellos. De quienes te cuestionan, que no es suficiente, que no sabes, que te faltó aquí, que no has querido bien, que no se lo merecía, que no la mereces. Que no, que no sabes ni conoces el amor.

Qué sabrás tú.

Si no te ha mirado el sur, hasta perder el norte.
Si no fuiste su prioridad, fuiste su única opción.
Si no te ha dicho ‘te estoy amando’ a los ojos.
Si no has besado una estrella que brilla al servicio de la humanidad.

Qué sabrás tú.

Si no te han amado tanto como para vivir en sus ojos.
Si no te han abierto el corazón para sentirte en casa.
Si no has querido vivir todas las vidas bajo el cabecero de una cama con vistas al firmamento.

Qué sabrás tú.

Acepto que me digas que no sé amar, pero no me digas que después de todo, no bebí un poco de eternidad. Que después de todo, no conocí el amor incondicional.

Otra cosa es que lo merezca. ∞

©Eloy Cánovas

Corazas

Hay un tratado universal sobre lo que acontece dentro,
poco se sabe de el, porque pocos nos dejamos tocar.

El corazón tiene su propio dialecto, se toca pero no se ve.
Es el único órgano capaz de sentir sin ser correspondido.
Y claro, luego pasa lo que pasa.

Llamamos abrazos al camino que nos conduce a el,
pero no sabemos cómo darlos, porque no son los brazos.

Sabemos rodear a las personas con ellos, y qué bien.
Pero no.

El tratado universal habla del corazón,
habla de tacto, habla de comunicar solo como él sabe, tocando.

Olvídate de los brazos, acerca tu coraza, vis a vis, una a otra.
Y ahora sí, usa los brazos y aprieta fuerte.

Así tú.
Así nosotros.

©Eloy Cánovas