Norte

He llegado a perder el norte intentando no perderlo.
Lo perdí por las anchas avenidas del sentido común.
Salió despavorido, cansado de estar bajo custodia.

Hasta que entendí que su hábitat natural es la libertad.
La libertad de ir al Sur por un impulso, o por amor.
Libertad de volver a casa en cualquier momento,
porque siempre encuentra el camino de vuelta.

Y es por estas cosas, que el Norte te enseña si le dejas.

Te enseña que en tu sano juicio,
puedes cometer una locura que te devuelva a la vida.

©Eloy Cánovas

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